miércoles, 23 de julio de 2008

Los primeros de la clase

Francia, Portugal y Luxemburgo. Esos son los únicos tres países con serias oportunidades de alcanzar en el 2010 el objetivo de reducir a la mitad el número de víctimas mortales contabilizados en 2001, según la evaluación realizada por los expertos del European Transport Safety Council (ETSC).

Teniendo en cuenta la dificultad de conseguir los mejores resultados conforme se aproxima el último año de la década, los técnicos del ETSC exponen que estos tres son los únicos países en disposición de alcanzarlo, pues han sido capaces de conseguir descensos del 43%, 42% y 38%, respectivamente, entre el 2001 y el 2007. Los tres tienen cerca el 50% y tres años para conseguirlo, por lo que no debe descartarse que lo consigan incluso en el 2009.

España no figura en la reducidísima lista de esta organización sin ánimo de lucro financiada por la Comisión Europea. Aunque es posible que el año que viene entre a formar parte si este 2008 concluye con la impactante reducción del 20% que se registra hasta ahora con respecto al año anterior.

Explica el informe de la organización radicada en Bruselas que los que peor van son los países de la antigua Europa del Este, varios de los cuales no sólo no se acercan a los objetivos, sino que incluso registran en la actualidad más muertes que hace siete años, como es el caso de Rumanía, Eslovenia, Lituania, Eslovaquia y Polonia. Letonia, con un descenso del 25%, es una excepción que demuestra que también en los países de la órbita soviética se pueden hacer las cosas bien a pesar de la diferencia en la calidad de las infraestructuras y del parque de vehículos con respecto a los países más avanzados.

Vamos con algunas conclusiones. La primera es que los tres únicos países con serias aspiraciones de alcanzar el objetivo dentro de dos años y medio (podría sumársele España si las cosas siguen yendo como hasta ahora) estaban en la parte trasera de la clasificación de siniestralidad cuando comenzó la década. Los que tenían y siguen teniendo los índices de riesgo más bajos están teniendo serias dificultades para seguir avanzando. La segunda es que en España se están haciendo las cosas bien, pero no tan bien como se han hecho en Francia, Portugal o Luxemburgo. La tercera es que la UE tiene que hacer un esfuerzo importante por incorporar a una mayoría de los últimos socios a la visión de la seguridad vial como una prioridad entre las políticas públicas. La quinta y última es que los dos años que aún quedan para la fecha apuntada desde Bruselas serán los más complicados, lo que quiere decir que todavía queda mucho trabajo por delante.

miércoles, 16 de julio de 2008

Hoy somos 800 más...y 5.000 menos

Hoy somos 800 más. Ochocientos ciudadanos más de los que seríamos si hace unos cuantos años un montón de gente no se hubiera tomado en serio esto de la seguridad vial y no hubiera convencido a los políticos de que había que detener esta sangría sin sentido considerada hasta hace poco como irremediable tributo de la movilidad.

El RACC hizo esta mañana balance de los dos primeros años del carnet por puntos y nos contó que hoy hay en las carreteras españolas 800 muertos menos al año que los 12 meses inmediatamente anteriores a la entrada en vigor del nuevo sistema de crédito. Frente a los 3.300 fallecidos de junio de 2006 nos encontramos en 2.500 al iniciar este mes. En Catalunya, el salto ha sido de 74 fallecidos, de 404 a 330.

Podríamos seguir aportando muchos números más de balance, pero hay una frase del director de la Fundación RACC, Miquel Nadal, que resumen muy bien lo conseguido: "En el último año, España es el país de Europa que más ha mejorado sus cifras de seguridad vial".

A pesar de lo cual, el índice de riesgo español (8,1 muertos por cada 100.000 habitantes) dista todavía mucho del que obtienen países como Holanda, Noruega, Suecia, Suecia o el Reino Unido, y que oscila entre 5 y 5,2. No hay que perder de vista que también ellos continúan esforzándose para que cada día sean menos los que pierden la vida en sus carreteras.

Aunque, tal y como dicen las víctimas, los muertos nunca son menos, siempre más. Cinco mil personas han perdido la vida en las carreteras españolas desde junio de hace dos años.

miércoles, 9 de julio de 2008

Alcolock para los alcohólicos


Son muchos los que ya conocen el sistema Alcolock, un dispositivo que impide arrancar el coche cuando el conductor sobrepasa los límites máximos autorizados de alcohol en el organismo. La Fiscalía de Seguridad Vial y la DGT están estudiando cómo implantarlo entre aquellos conductores que reinciden en infracciones de conducción bajo los efectos de este tipo de bebidas, la mayoría de ellos con problemas de alcoholismo.


En mi último viaje particular, tomando un refresco en un bar de carretera, pude ver cómo sigue siendo normal que un camionero se detenga para tomar un par de cervezas y unas aceitunas antes de volver a ponerse al volante. En España cotinúa siendo frecuente la conducción bajo los efectos del alcohol. De ello es una clara prueba que sólo desde que entró en vigor el carnet por puntos se han formulado 250.000 denuncias por esta causa.


La Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (Fitsa) acaba de presentar una investigación sobre la utilidad del Alcolock que concluye que su instalación en los vehículos de los reincidentes podría salvar 115 vidas al año y evitar 568 heridos graves y 2.885 leves en España cada año.

En Suecia, país pionero en seguridad vial, están trabajando para que a partir de 2012 todos los coches nuevos incorporen Alcolocks de serie. En el país nórdico apuestan firmemente por la tecnología para suplir los errores humanos. Gadgets que salvan vidas.

lunes, 7 de julio de 2008

Pecar al volante

Por supuesto que se puede pecar al volante. Lo explica el sacerdote polaco Marian Midura, capellán nacional para la seguridad vial de ese país, en una entrevista con Ellen Townsend, del European Transport Safety Council, en su boletín de este mes. La Iglesia se ha tomado muy en serio en Polonia el problema de los siniestros de circulación.

Explica el sacerdote que la Conferencia Episcopal polaca creó la figura del capellán nacional para los conductores en 2005 y que son varias las organizaciones eclesiásticas orientadas a prevenir los accidentes de circulación. ¿Cómo se puede pecar al volante? Midura es muy claro: Los mandamientos de Dios dicen "no matarás", y eso significa no matar a otros pero tampoco a uno mismo. El cura está organizando para finales de este año una peregrinación de conductores al Santuario de la virgen morena de Czestochowa (el lugar es precioso).

Pero ni siquiera la intercesión de la Iglesia ha servido para que los accidentes desciendan de forma significativa en ese país. De hecho, las muertes en la carretera tan sólo se redujeron un 1% en los últimos 7 años. Recordemos que el objetivo es dejarlas en un 50% en 2010, absolutamente inasumible a estas alturas para los polacos.

miércoles, 2 de julio de 2008

Más de lo mismo, pero más despacio


Más de lo mismo, pero con la confianza de saber que funciona. El director general de Tráfico, Pere Navarro, acudió el pasado lunes a unos devaluadísimos Cursos de Verano de la Universidad Complutense en El Escorial. No había siquiera una veintena de espectadores y pocos de ellos eran alumnos del curso organizado por el Defensor del Pueblo. En una conferencia muy poco concreta, Navarro habló de seguir luchando en la misma línea que hasta ahora. Aunque, eso sí, con el fuerte convencimiento de que lo que se ha hecho hasta el momento ha funcionado.


Fue cauto Navarro sobre el futuro cuando dijo que lógicamente habrá que elaborar un nuevo Plan Estratégico de Seguridad Vial para el periodo 2008-2012, aunque -y esto no lo dijo él- tampoco estaría de más evaluar los resultados del plan que termina este año.

En la DGT no ha habido cambios con la nueva legislatura y nadie ha dejado de trabajar, a pesar de lo cual el departamento de Tráfico parece haberse contagiado de la desgana que transmite la generalidad del Gobierno. Como si se hubiesen agotado las iniciativas, cuando el arranque de legislatura debería ser, por puro sentido común, todo lo contrario: el pistoletazo de salida a las medidas contenidas en el programa electoral.

Y no es que la cartera de trabajo de Navarro esté vacía de contenido, ni mucho menos. Basta escucharle un rato para darse cuenta de que se trabaja en varios frentes al mismo tiempo, que en esto de la seguridad vial aún queda mucho por hacer. Precisamente, una de las características más destacadas de este director general es su hiperactividad. Sin ir más lejos, el responsable de la DGT se encuentra ahora de viaje en Latinoamérica, donde muchos gobiernos se muestran entusiasmados con el sistema de puntos y los resultados conseguidos en los dos últimos años.

En resumen, unos 45 minutos de balance y reflexiones: seguiremos con más de lo mismo, aunque con una marcha corta.

viernes, 27 de junio de 2008

La predicción de Rubalcaba


A la piscina. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se tiró de cabeza ayer en la comisión de Seguridad Vial del Congreso y dijo que España será el único país de la UE que conseguirá el objetivo de reducir a la mitad el número de víctimas mortales que había en 2001 para el año 2010.


En concreto, lo que dijo fue: "Debo decir -y que nadie lo tome a inmodestia- que creo que, tal como están las cosas en este momento en Europa, vamos a ser el único país que puede atisbar su cumplimiento porque, desgraciadamente, el año pasado hubo un repunte sustantivo de las víctimas mortales en muchos países de Europa...".

Nada inventó el titular de Interior sobre las cifras que expuso y seguramente muchos serían los expertos independientes que realizarían el mismo diagnóstico sobre lo que va a suceder desde ahora hasta que concluya el año 2010 en función de esos datos. 

Lo que sorprende en todo esto es lo que supone de ruptura en la línea de prudencia que el ministro y en general todos sus colaboradores han mostrado siempre con respecto a la evolución futura de los accidentes de circulación. El objetivo existe hace ocho años, pero sólo ahora  se transmite la sensación de que los responsables de la cosa han comenzado a creerse que alcanzarlo es posible en uno de los países en peor situación cuando comenzó la década.

Podrán decir quienes acostumbran a visitar este blog que su autor ha criticado siempre el exceso de prudencia y quizá de ambición que denotaban las manifestaciones públicas de la DGT y del propio Ministerio del Interior. Y, por lo tanto, debería felicitar ahora el paso adelante avanzado por el ministro. 

Nada me agrada más que respaldar la posición de liderazgo. Ya va siendo hora que nos creamos lo que somos capaces de hacer y, además de mirar fuera, miremos lo mucho y bueno que se está haciendo en España en materia de seguridad vial. Logros que están siendo posibles gracias al esfuerzo  de miles de anónimos luchadores en las diferentes policías, colegios, autoescuelas, clubs automovilistas, medios de comunicación, etc. E, indudablemente, a la concienciación y buen hacer de una ciudadanía cada vez más mentalizada donde ya nadie se jacta de ser el más rápido al volante ni de conducir más bebido que nadie.