viernes, 27 de junio de 2008

La predicción de Rubalcaba


A la piscina. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se tiró de cabeza ayer en la comisión de Seguridad Vial del Congreso y dijo que España será el único país de la UE que conseguirá el objetivo de reducir a la mitad el número de víctimas mortales que había en 2001 para el año 2010.


En concreto, lo que dijo fue: "Debo decir -y que nadie lo tome a inmodestia- que creo que, tal como están las cosas en este momento en Europa, vamos a ser el único país que puede atisbar su cumplimiento porque, desgraciadamente, el año pasado hubo un repunte sustantivo de las víctimas mortales en muchos países de Europa...".

Nada inventó el titular de Interior sobre las cifras que expuso y seguramente muchos serían los expertos independientes que realizarían el mismo diagnóstico sobre lo que va a suceder desde ahora hasta que concluya el año 2010 en función de esos datos. 

Lo que sorprende en todo esto es lo que supone de ruptura en la línea de prudencia que el ministro y en general todos sus colaboradores han mostrado siempre con respecto a la evolución futura de los accidentes de circulación. El objetivo existe hace ocho años, pero sólo ahora  se transmite la sensación de que los responsables de la cosa han comenzado a creerse que alcanzarlo es posible en uno de los países en peor situación cuando comenzó la década.

Podrán decir quienes acostumbran a visitar este blog que su autor ha criticado siempre el exceso de prudencia y quizá de ambición que denotaban las manifestaciones públicas de la DGT y del propio Ministerio del Interior. Y, por lo tanto, debería felicitar ahora el paso adelante avanzado por el ministro. 

Nada me agrada más que respaldar la posición de liderazgo. Ya va siendo hora que nos creamos lo que somos capaces de hacer y, además de mirar fuera, miremos lo mucho y bueno que se está haciendo en España en materia de seguridad vial. Logros que están siendo posibles gracias al esfuerzo  de miles de anónimos luchadores en las diferentes policías, colegios, autoescuelas, clubs automovilistas, medios de comunicación, etc. E, indudablemente, a la concienciación y buen hacer de una ciudadanía cada vez más mentalizada donde ya nadie se jacta de ser el más rápido al volante ni de conducir más bebido que nadie.

lunes, 16 de junio de 2008

El riesgo de morir en España...y en otros países



El Grupo Internacional de Datos y Análisis sobre Seguridad Vial (IRTAD), perteneciente a la OCDE, acaba de hacer público un nuevo balance de indicadores de riesgo en la materia. Es una especie de vistazo de la situación teniendo en cuenta los datos de accidentalidad que facilitan los países miembros de esta organización.

España sigue estando en una situación intermedia de la clasificación. Más concretamente el 17 de los 29 países analizados tanto en el riesgo en función de las poblaciones como el asociado el número de vehículos de cada estado. Los datos concretos son 9,3 muertos al año por cada 100.000 habitantes y 14,4 fallecidos por cada 100.000 vehículos a motor.

Quienes quieran ver el vaso medio lleno dirán, tras echarle un vistazo a los datos, que todavía hay 12 países en peores circunstancias que el nuestro. Para los que prefieren verlo medio vacío, que no sólo hay 16 por delante, sino que además, los índices de riesgo de España duplican al de los países que lideran ambas clasificaciones: Holanda, con 4,5 muertes por cada 100.000 ciudadanos, y Suiza, con 7,2 pérdidas humanas por cada 100.000 vehículos.

Las tablas realizadas por el IRTAD muestran cómo Holanda, Suecia, Suiza, Noruega y el Reino Unido siguen siendo los países que consiguen mejores resultados. Son, por tanto, los espejos válidos donde todavía podemos mirarnos para continuar aprendiendo hacia dónde hay que moverse para seguir reduciendo nuestra estadística. O, lo que es igual, para continuar salvando vidas en las carreteras españolas.

jueves, 12 de junio de 2008

El 2% del PIB se pierde en la carretera


Ya se había afirmado en más de una ocasión, tanto de forma genérica para Europa, como de forma más concreta para nuestro país. Un nuevo estudio, de la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (FITSA), lo confirma. Los accidentes de tráfico cuestan en España unos 16.000 millones de euros, lo que equivale al 2,1% del PIb español del año 2004, al que correpsonden los datos.

Pero quizá más interesante que el resultado en sí mismo, lo es la inminente aprobación de una directiva europea que obligará a todos los estados miembros a realizar una valoración periódica del coste económico de los accidentes de ciruclación.

Cuestiones técnicas al margen -que no haya aú un modelo es en parte culpa de la no elección de una metodología-, la directora del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Ana Ferrer, ha explicado que la valoración se hará, aunque es probable que el extenso proceso de elaboración lleve ese primer cálculo oficial al año 2010.

Los investigadores de FITSA, que han defendido esta tarde su modelo con más ganas que poder de convicción, han explicado que los países que lideran la lucha contra la siniestralidad vial llevan décadas realizando este tipo de cálculos. Y es que saber cuánto nos cuestan los accidentes no es una cuestión baladí: tener un conocimiento claro de cuánto perdemos en la carretera es decisivo para apostar por invertir en prevención. otro tren al que nos subimos tarde.

lunes, 9 de junio de 2008

Movilidad medioambiental


La movilidad mecanizada es hoy por hoy indisociable de la contaminación. Por eso puede extrañar a algunos que haya sido la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) quien haya lanzado el mensaje urgente de que hay que hacer todos los esfuerzos posibles para conciliar transporte y medio ambiente.


El RACC presentó la semana pasada en el Congreso la campaña "Por una conducción+ verde", que pretende inducir a los conductores a elegir las opciones que supongan una menor contaminación. El RACE, de forma más tímida, se ha sumado a la corriente impulsada desde la FIA.


En cualquier caso, la acción decidida de los automovilistas hay que entenderla dentro de la inteligente postura de apostar por la autorregulación antes de que ésta se nos imponga desde fuera. La apuesta por la movilidad individual pasa necesariamente por que todos reduzcamos las emisiones contaminantes en la mayor medida posible; apostando por los vehículos que contaminen menos, conduciendo con el menor consumo posible y evitando desplazamientos innecesarios.


La sociedad civil avanzando por delante de la Administración que debería ser realmente quien liderase esta lucha contra el cambio climático. Los ciudadanos poniéndonos al frente de esta nueva realidad que nos obliga a apostar de forma decidida por un nuevo concepto de transporte: la movilidad medioambiental.

¿Hay menos accidentes por la crisis?


Para algunos observadores la ecuación es sencilla: a medida que asciende la crisis y el precio de los combustibles los conductores usan menos los automóviles y, como consecuencia lógica, descienden los accidentes mortales. Así de fácil; a menos kilómetros recorridos, menos posibilidades de darse una castaña y, como consecuencia, una accidentalidad decreciente sin mayor mérito de nadie.

Veamos qué puede haber de cierto en tal aseveración.

Me traladan los compañeros de la sección de Economía las fechas de las crisis energéticas internacionales más recientes, correspondientes a los años 1974, 1982 y 1992. Y con las fechas acudimos a los anuarios de accidentes que desde hace mucho edita la DGT.

Con respecto a 1974, observamos que ese año hubo 400 muertos menos que el anterior (-9,3%), pero en los ejercicios que le siguieron el ascenso de mortalidad en carrtera fue constante hasta el 78. Con respecto a 1982, ese año hubo 500 muertos menos (-9%) que en el que le precedió, pero a continuación el ascenso fue imparable hasta el 89, récord histórico y absoluto de mortalidad en España con más 7.100 muertos. Por último, en 1992 hubo 700 muertos menos (-11,5%) que el año que le precedió, en el 93 hubo un ligero rebote al alza y después siguió bajando hasta el 97.

En los cinco primeros meses de este año el descenso de la mortalidad ha sido del 19%.

A la vista de estos datos muchos responderán a la pregunta que encabeza este post con un contundente SI. Yo no sería tan contundente en las interpretaciones, pero, en todo caso, si uno de los efectos del alza de los precios del petróleo es el descenso de la mortalidad en la carretera habrá que felicitarse por que no sean todo malas noticias.

lunes, 2 de junio de 2008

150 días de incredulidad

Han pasado más de 150 días del 2008 y todavía hay en la DGT quienes no se terminan de creer que las muertes en la carretera sigan descendiendo a un ritmo próximo del 20%, desocnocido en la historia de España.

Los datos de mayo: 196 muertos, 44 menos que en le mismo mes de 2007, no han hecho más que consolidar la tendencia de los cuatro meses anteriores. A pesar de lo cual, en la DGT nadie quiere hablar por temor a que la curva se detenga y comience a ascender. No quieren, por decirlo de alguna forma, romper el hechizo.

No quieren sacar pecho por temor a que la cosa cambien y haya quien les acuse de haber presumido de cifras justo antes de comenzar a estropearlo todo. No quieren contar que el milagro español de la seguridad vial se está produciendo en un momento en que se abre el debate en el norte de Europa sobre cómo seguir profundizando en la lucha contra la inseguridad vial.

Están sorprendidos porque, desde un punto de vista objetivo, no existe un hito que justifique de ninguna forma un cambio de actitud generalizado de tan hondo calado. Las medidas de vigilancia son las mismas que hace un año y los mensajes preventivos apenas sí han variado de tono. Están sorprendidos, en definitiva, porque no le encuentran una explicación a que los españoles estemos liderando en Europa la lucha contra la siniestralidad vial, a pesar de que para el Gobierno el tráfico siga siendo el incómodo cuarto del fondo a la derecha en esa complicada casa que es el Ministerio del Interior.