Por supuesto que se puede pecar al volante. Lo explica el sacerdote polaco Marian Midura, capellán nacional para la seguridad vial de ese país, en una entrevista con Ellen Townsend, del European Transport Safety Council, en su boletín de este mes. La Iglesia se ha tomado muy en serio en Polonia el problema de los siniestros de circulación.
Explica el sacerdote que la Conferencia Episcopal polaca creó la figura del capellán nacional para los conductores en 2005 y que son varias las organizaciones eclesiásticas orientadas a prevenir los accidentes de circulación. ¿Cómo se puede pecar al volante? Midura es muy claro: Los mandamientos de Dios dicen "no matarás", y eso significa no matar a otros pero tampoco a uno mismo. El cura está organizando para finales de este año una peregrinación de conductores al Santuario de la virgen morena de Czestochowa (el lugar es precioso).
Pero ni siquiera la intercesión de la Iglesia ha servido para que los accidentes desciendan de forma significativa en ese país. De hecho, las muertes en la carretera tan sólo se redujeron un 1% en los últimos 7 años. Recordemos que el objetivo es dejarlas en un 50% en 2010, absolutamente inasumible a estas alturas para los polacos.
lunes, 7 de julio de 2008
Pecar al volante
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